Partimos de la idea de que la salud no puede comprenderse únicamente desde la dimensión física. La salud integra tres dimensiones: la física, la psicológica y la social, por lo que promover la salud implica potenciar el desarrollo psicológico, social y físico de los individuos y de las comunidades.
Por ello, el Instituto impulsa espacios de pensamiento, formación y participación que contribuyan a la construcción de sociedades más conscientes, equilibradas y sostenibles.